Lunes 2 de Marzo de 2009AL hablar ante la asamblea legislativa para inaugurar el 127º período de sesiones ordinarias del congreso Cristina defendió su gestión, volvió a atacar al campo y a la oposición
:: La Presidente reconoció que de prolongarse la crisis mundial impactará en la Argentina y que se tomarán los instrumentos necesarios que permitan intervenir en la economía para preservar el trabajo y la actividad
Bienvenida protocolar. El vicepresidente Julio Cobos recibe a la presidente Cristina Fernández de Kirchner en el salón Azul del Congreso de la Nación
Calor popular. Cristina recibe el saludo de simpatizantes concentrados frente al parlamento nacional .
BUENOS AIRES. La presidente Cristina Fernández reconoció ayer que de prolongarse la crisis internacional “impactará” en Argentina y podría transformar a 2009 en el año “más difícil del último siglo”, defendió el actual modelo económico como instrumento para enfrentarla y volvió a cargar contra el agro por su negativa a vender los granos almacenados.En su segundo discurso de apertura del 127 período de sesiones ordinarias ante la Asamblea Legislativa, la Presidente también cuestionó a la oposición, a la que le reclamó “cooperación” y debatir “sin agravios”.“Es necesario que juntemos esfuerzos para preservar a la Argentina y lo que hemos logrado porque, de prolongarse la crisis tal cual como se preanuncia, impactará” y convertirá a “2009 en el año más difícil de los últimos 100 años”.A pesar de la ausencia de anuncios específicos vinculados al campo, Fernández de Kirchner adelantó que el gobierno dará a conocer “nuevos instrumentos” para “intervenir adecuadamente en la economía para preservar el trabajo y la actividad económica”.El discurso dejó de lado temas que había marcado el año pasado su primera presentación ante el Congreso, como la inseguridad y el Acuerdo del Bicentenario.La Presidente saludó fríamente al vicepresidente Julio Cobos, con quien se encuentra enfrentada desde el voto negativo a la resolución 125.“Va a ser imposible la salida de modelos nacionales si la crisis se prolonga en el tiempo, terminará impactando en todos los países a escala planetaria”, alertó, en un reconocimiento de la imposibilidad de sortear los efectos de la debacle financiero internacional.La apertura del discurso estuvo dedicada a subrayar la magnitud de la crisis internacional, que calificó de “inédita” y, en un paralelo al derrumbe del bloque soviético, afirmó que en el presente “los muros se nos han derribado a nosotros”.Fernández de Kirchner adelantó luego que la Argentina llevará a la cumbre del G20 en Londres la propuesta de eliminar los paraísos fiscales, implementar medidas “globales” para elevar la demanda, y pedir que el FMI y el Banco Mundial dejen de aplicar condicionamientos como contrapartida de sus préstamos.De cara al G20, pidió tener una “noción de cooperación” entre los países “y no de subordinación”.“La crisis nos encuentra en el sexto año de crecimiento consecutivo”, agregó después, para marcar contrastes.En defensa del modeloLuego, en los párrafos dedicados a defender la política económica puesta en marcha por Néstor Kirchner en 2003, la Presidente repasó los números favorables de 2008. En un mensaje a los gobernadores y al campo, afirmó que “el crecimiento económico desde 2003 permitió que el interior contara con mayores recursos”. Para ilustrarlo recurrió por única vez a la lectura y detalló el aumento en términos nominales de la coparticipación que recibió Catamarca y Santa Fe.Al repasar los números del crecimiento, y como una forma indirecta de restar importancia al sector primario, la Presidente subrayó especialmente el aporte de las “manufacturas”, que consideró el “que más aporta a la creación de empleo”.Sin moverse de la línea de la postura del gobierno, Fernández de Kirchner volvió a cuestionar a la dirigencia rural que tiene almacenados granos que no coloca en el mercado, al preguntarse “quién puede darse el lujo de no comercializar o subsistir sin vender sus productos”. Pero no hubo anuncios que confirmaran las versiones sobre la nacionalización del comercio exterior de granos.La Presidente defendió las leyes de movilidad jubilatoria, la estatización de Aerolíneas y el pase a manos del Estado de la administración de los fondos jubilatorios. “Mirándole la cara a muchos, que como oficialistas u opositores han tenido que votar cada cosa, poder votar movilidad no deja de ser una caricia en el alma”, dijo a los legisladores. Los mensajes a la oposición combinaron críticas con pedidos de “cooperación” y “unidad”. El único anuncio formal fue la decisión de enviar al Congreso un proyecto de ley de Radiodifusión.A la oposición le pidió “una actitud diferente frente a la crisis” y un debate “sin agravios ni descalificaciones ni fomentando violencias”.Un saludo frío y protocolarLa presidente Cristina Fernández de Kirchner y el vicepresidente Julio Cobos cumplieron ayer rigurosamente el protocolo que los obligaba a saludarse al ingreso de la Jefa de Estado al Parlamento, donde estrecharon las manos fríamente aunque evitaron agregar gestos de tensión a su nula relación.El titular del Senado esperó a la jefa de Estado en el Salón Azul del Congreso flanqueado por el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Fellner, y el senador José Pampuro para darle la bienvenida en nombre de las cámaras que representan la democracia, pero sólo recibió un rápido saludo de manos, sin posibilidad de intercambiar palabras.La Presidente ingresó al Parlamento saludando con besos a casi todos los diputados y senadores justicialistas que integraban las comisiones de recepción, pero se volvió más formal y distante a la hora de saludar a las autoridades de las cámara que encabezaba el vicepresidente.Casi a la carrera, la Presidente miró y estrechó la mano del vicepresidente, gesto que no había realizado desde el 30 de julio cuando lo recibió en una tensa reunión en la Casa de Gobierno, días después del voto “no positivo” de Cobos en el proyecto de las retenciones móviles.Los pocos segundos que dedicó a saludar al vicepresidente, también lo usó para saludar a los dos dirigentes justicialistas y tras una urgente firma de sólo dos trazos en dos libros que guardan las rúbricas de los presidentes que van al Congreso, prosiguió el camino hacia el recinto de la Cámara de Diputados.Cristina Fernández partió rauda hacia la cámara baja, seguida de funcionarios del gobierno y dejando atrás a Cobos que se distanció, sin poder intercambiar comunicación alguna con ella.La Presidente ingresó aplaudiendo y bajo una lluvia de papelitos al recinto de la Cámara baja.Sin anuncios concretos La presidente Cristina Fernández renovó ayer sus críticas a la dirigencia rural y, sin realizar anuncios concretos sobre el sector agropecuario, hizo referencia a medidas para “intervenir” la economía con el objeto de mantener el nivel de empleo y de actividad productiva.“Es necesario lograr instrumentos nuevos que nos permitan intervenir adecuadamente en la economía para preservar el trabajo y la generación de la actividad económica”, aseveró Fernández de Kirchner en el Congreso.Ante la ausencia en el discurso de medidas específicas, y en medio de versiones sobre la supuesta intención de nacionalizar la comercialización de granos, esta frase de la jefa de Estado generó expectativas sobre nuevos pasos que pueda adoptar la Casa Rosada en medio del conflicto con el campo. Como parte de esta pelea, la Presidente volvió a cuestionar a los productores agropecuarios que tienen almacenada soja que no coloca en el mercado, al preguntarse “quién puede darse el lujo de no comercializar o subsistir sin vender sus productos”.“Aquellos que han tenido la inmensa suerte que por diversos motivos, han tenido rentabilidad en algunos casos extraordinaria, le pedimos apuntalar este esfuerzo que hemos hecho los argentinos y ha dado resultados para todos”, afirmó. Y también fustigó duramente a los políticos que votaron en contra de la polémica resolución 125 por considerar que si estuviera vigente, la alícuota de las retenciones a las exportaciones de granos sería “inferior” a la actual y pidió a los productores que “hagan cuentas de cómo estarían”.Fernández de Kirchner dedicó varios párrafos de su discurso ante la Asamblea Legislativa para cuestionar la postura de la dirigencia rural y sus aliados del sector político.El discurso presidencial divide a oficialistas y opositores
BUENOS AIRES. Oficialismo y oposición volvieron a dividirse después de escuchar el mensaje de la presidente, Cristina Fernández de Kirchner, entre quienes rescataron las medidas adoptadas por el Gobierno para enfrentar la crisis y los que se sorprendieron por la falta de anuncios concretos de parte de la jefa de Estado.*La jefa de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, sostuvo que la presidente “es una fachada, está ausente del país del interior, de la pobreza y la seguridad”.Los argentinos estamos cautivos de políticas privadas de razón económica, social y racional”, remarcó Carrió.*Eduardo Fellner (FPV): El discurso “fue franco, llano y sensato como pocas veces se vio” y resaltó “se toman decisiones en base a los fondos que se tienen” .* Francisco De Narváez (peronista disidente): “Nada que entusiasme, todo pasado, ni una palabra del futuro. Esperaba el anuncio de un plan de gobierno priorizando los graves problemas de seguridad y pérdida de empleo.” *Eduardo Macaluse (SI): “Yo escucho el discurso y por ahí coincido con lo que dice pero no con lo que hacen. Por un lado se impulsa una ley del blanqueo y por otro se va a pedir al G 20 que desaliente los paraísos fiscales”. *Ministro de Justicia, Aníbal Fernández: “Fue un discurso muy bueno, que graficó la política de 2008 del Gobierno”. *Diputado Héctor Recalde (FPV): “La presidente se refirió muchísimo a la realidad de los trabajadores cuando habló de la distribución de la riqueza, de la movilidad jubilatoria, de los convenios colectivos”. *Diputado Claudio Lozano (Proyecto Sur): “ Yo creo que Cristina está esperando que la humanidad le haga una estatua en Washington, en Moscú y en París. En general en los discursos de la Presidente suele estar ausente el registro de la realidad y en este sentido todo lo dicho sobre Argentina tiene como velo principal la manipulación de las estadísticas que le maneja (Guillermo) Moreno”.*Vicegobernador de Córdoba, Héctor “Pichi” Campana: insistió que en la provincia “estamos defendiendo al complejo agroindustrial. Vamos a insistir con la rebaja de las retenciones y con una nueva ley de coparticipación”.*Miguel Bonasso (Diálogo por Buenos Aires): “Fue un discurso políticamente inteligente, moderado y conciliador. Ahora, hay una gran diferencia entre las palabras y los hechos, desgraciadamente. “* Federico Pinedo (PRO): “Impresionante por el autismo. Había una expectativa general por el anuncio de obras. La producción primaria ha caído el 30% en un año. Ni una sola sugerencia. Es como si viviera en Miami. Otra cosa disparatada es cuando dice que conla 125 las retenciones serían menores Si sería menor y mejor por qué no saca otro decreto y las baja ella”.Sin anuncios concretos La presidente Cristina Fernández renovó ayer sus críticas a la dirigencia rural y, sin realizar anuncios concretos sobre el sector agropecuario, hizo referencia a medidas para “intervenir” la economía con el objeto de mantener el nivel de empleo y de actividad productiva.“Es necesario lograr instrumentos nuevos que nos permitan intervenir adecuadamente en la economía para preservar el trabajo y la generación de la actividad económica”, aseveró Fernández de Kirchner en el Congreso.Ante la ausencia en el discurso de medidas específicas, y en medio de versiones sobre la supuesta intención de nacionalizar la comercialización de granos, esta frase de la jefa de Estado generó expectativas sobre nuevos pasos que pueda adoptar la Casa Rosada en medio del conflicto con el campo. Como parte de esta pelea, la Presidente volvió a cuestionar a los productores agropecuarios que tienen almacenada soja que no coloca en el mercado, al preguntarse “quién puede darse el lujo de no comercializar o subsistir sin vender sus productos”.“Aquellos que han tenido la inmensa suerte que por diversos motivos, han tenido rentabilidad en algunos casos extraordinaria, le pedimos apuntalar este esfuerzo que hemos hecho los argentinos y ha dado resultados para todos”, afirmó. Y también fustigó duramente a los políticos que votaron en contra de la polémica resolución 125 por considerar que si estuviera vigente, la alícuota de las retenciones a las exportaciones de granos sería “inferior” a la actual y pidió a los productores que “hagan cuentas de cómo estarían”.Fernández de Kirchner dedicó varios párrafos de su discurso ante la Asamblea Legislativa para cuestionar la postura de la dirigencia rural y sus aliados del sector político.Apostillas del Congreso
PUNTUALIDAD. Quizás para desmentir las acusaciones de su reconocida impuntualidad, la presidenta Cristina Fernández arribó ayer puntual al Congreso.Incluso, comenzó el discurso, que duró una hora con 11 minutos, un poco antes de lo anunciado en el cronograma oficial que eran a las 11.15.
OLVIDO. No utilizó la frase de rigor: “Declaro abierto el 127 período de sesiones ordinarias”. APLAUSOS Y NO TANTO. La Presidente fue interrumpida por aplausos en 37 oportunidades. Algunos fríos y breves, aunque sí fueron más intensos como cuando habló del crecimiento económico y la participación de los trabajadores en el reparto de los recursos, y de la reforma previsional.
PRESENCIAS Y AUSENCIAS. El recinto ya demostró los nuevos alineamientos políticos. Por ejemplo, se pudo ver al ahora anti-K Felipe Solá sentado junto al macrista Federico Pinedo y a su izquierda a su flamante aliado Francisco De Narváez.En cambio, se notaron las ausencias del senador Carlos Alberto Reutemann y de su compañera Roxana Latorre y del diputado Jorge Obeid, así como del ex titular de la comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara baja